29/4/10

chal para el día de la madre!

Este chal lo hice para regalárselo a la mujer qué más admiro y quiero en el mundo! a mi mamazita querida!

Espero y les guste.

Chal de arañas . diseños Mar

300 grs. de hilo más o menos grueso, este hilo es acrílico con lana y lleva 3 tonos entrelazados en el hilo.

1 aguja o ganchillo número 7. Esta cantidad dá para el chal y los flecos.

Empleé los puntos de araña, puntos altos y el punto salomón.

Se empieza por la parte más ancha, la cual comencé con 200 puntos cadeneta. Al llegar a la punta, se remata y se empieza a tejer desde la parte más ancha el punto salomón 4 vueltas alrededor.

27/4/10

Novias XL.

Novias 'XL': Así eres, así es tu vestido Campana, cilindro, diábolo... Descubre cómo sacarle el mejor partido a tu vestido de novia Las curvas están de moda. Así lo dicen las celebrities, cada vez más dispuestas a renunciar a las tallas imposibles en favor de la clásica figura curvilínea puesta de moda por las estrellas del cine de los 50, los editoriales de moda, que incluyen modelos de todas las tallas, y las pasarelas, que apuestan tanto por tops de talla mini como XL. Lo que se lleva es la belleza real, seas como seas, y de ahí que la búsqueda del vestido de novia de tus sueños pueda ser tan placentera y divertida ya luzcas una talla u otra. Hoy en día, la gran mayoría de casas de novias dispone de un amplísimo abanico de tallajes, por lo que, si te has enamorado de ese vestido de corte princesa de Rosa Clará o de un camisero clásico de Pronovias, lo más probable es que no encuentres problemas a la hora de dar con el tallaje adecuado para ti. Los talles de costura a medida son otra de las opciones más recurrentes para todas las novias que quieran verse perfectas, dentro de un vestido que siente como un guante. Lo más importante: tener seguridad y confianza en tu propia belleza, invertir en un conjunto de lencería y corsetería que favorezca tus curvas y te haga sentir sexy al mismo tiempo, y conocer a fondo los detalles de tu silueta para saber dónde están tus puntos fuertes. ¿No sabes en qué tipo encajas? Repasa los tres clásicos y descubre cuál es el vestido perfecto para ti:Campana. O tipo pera, es una de las figuras más comunes entre las mujeres: de hombros y cintura estrechos, y caderas y piernas anchas, el truco para sentirse perfecta está en compensar la silueta añadiendo algo de volumen a la zona superior del cuerpo, ya sea mediante las mangas o el cabello. Los vestidos de corte imperio, y los strapless con falda campana suelen ser los más favorecedores, ya que dejan al descubierto los hombros y el cuello, y disimulan el trasero sin necesidad de trucos de magia...Diábolo. La figura soñada por muchas mujeres: pecho y caderas anchas, y cintura estrecha, este tipo de siluetas está lleno de curvas, por lo que a veces, especialmente al hablar de un delicado vestido de novia, es necesario reducir y 'frenar' en alguna, jugando con los cortes y los tejidos. Las faldas estrechas con vuelo en la parte inferior (más conocido como el clásico vestido 'sirena'), sientan a las mil maravillas.Cilindro. Ganas peso y enseguida se nota en la cara, el pecho, los hombros... Si este es tu caso, antes de desanimarte tras pasar por mil y un vestidos palabra de honor prueba con los vestidos de manga tres cuartos o francesa, en encaje o bordados con transparencias. Este tipo de silueta suele estar bendecido por unas piernas largas y delgadas, que se mantienen estables aunque se gane o pierda peso. Para sacarte el máximo partido, apúntate a los tejidos drapeados y deja las piernas al aire con un vestido 'mini'. ¿Quieres saber cuáles son las tendencias nupciles para 2010? No te pierdas nuestro Especial

20/4/10

tendencias novias 2010

http://www.hola.com/novias/especiales/portadas/tendencias_novias_2010/

Como escoger el mejor vestido de novia!

Consejos para superar las pruebas del vestido 'con nota' La 'caza y captura' del traje de novia es una de las mejores experiencias antes de la boda Una vez superada la emoción de la pedida, encontrar el vestido de novia se convierte en uno de los mayores placeres de la carrera hacia el altar. Desde la minuciosa tarea de revisar catálogos y archivar escrupulosamente los recortes de las revistas, hasta probar 'in situ' cómo combina éste zapato con aquella enagua, o presenciar junto a nuestra madre, hermana o amiga cómo se nos ilumina el rostro frente al espejo al dar con el vestido soñado, la 'caza' del traje de novia merece un capítulo y aparte entre los infinitos preparativos de la boda. Por eso, y para que no te pille desprevenida, te damos las reglas básicas para 'pasar' la prueba del vestido con nota... ¡Apunta! 1. Atente a los tres pilares básicos de la compra del vestido: estilo, presupuesto y corte. Cuando consigas conjugar los tres (que se adapte perfectamente a tu personalidad, que no se salga del budget que tenías previsto y que te siente como un guante), habrás dado con el vestido perfecto para ti. 2. Si es tu primera visita a la tienda, céntrate, lo primero, en el corte. Aunque no lo creas, la gran mayoría de novias se sorprenden escogiendo un vestido que pensaban que jamás les favorecería. Ten en cuenta que los trajes de novia son piezas únicas, diferentes de cualquier prenda que puedas tener en tu armario (amen de que, una vez elegido, dispondrás de un equipo de modistas que hará que cada costura encaje a la perfección con tu silueta), y, por tanto, es casi imposible predecir cómo sentarán. Si tienes tiempo, dale una oportunidad hasta al mas insospechado antes de decidirte. 3. Si tienes pensado hacer modificaciones en el tallaje (ya sea porque planeas ponerte en forma los meses antes de la boda, o sencillamente porque sepas de antemano que los nervios y la apretadisima agenda se van a transformar en unos cuantos kilos de menos), ten en cuenta siempre que, cuanto más sencillo sea el vestido, más precisos y perfectos resultarán estos cambios. 4. ¿Piensas lucir un velo antiguo? ¿Hay alguna joya de la familia que te gustaría llevar bordada en las mangas o el escote? Llévalo todo contigo al taller o la tienda, pide presupuesto y sé realista: integrar tejidos vintage con un diseño nuevo no siempre funciona, aunque en ocasiones el resultado puede ser fantástico. Déjate aconsejar. 5. Una vez hayas decidido el zapato que vas a lucir, llévalo contigo a las pruebas del vestido: el tacón resulta determinante para la caída y el largo de la falda, además de estilizar la silueta unos cuantos centímetros. Haz lo mismo con la corsetería y ropa interior, en caso de que tengas pensado utilizar un bustier con refuerzos o una prenda similar. 6. El pelo también es importante a la hora de apreciar el resultado final. Ya determines el peinado en función del vestido o viceversa (muchas veces la linea de los hombros luce mejor con un recogido en un vestido strapless, mientras que un romántico vestido de gasa de inspiración vintage queda mejor con una sencilla melena suelta), procura que al menos dos de las citas combinen vestido y peinado antes de la boda. 7. Fíate de tus ojos... y de los de quienes te acompañen. Aunque los probadores de las tiendas de novias están pensados hasta el último detalle, con paredes revestidas de espejos de arriba a abajo para que puedas verte desde todos los ángulos, una tercera opinión objetiva nunca está de más. 8. Antes de tomar partido por un vestido, y aún cuando ya lo tengas más que visto y estés haciendo los últimos fitting, no te olvides de, en cada cita, realizar toda suerte de movimientos para comprobar si el traje se ajusta a tu figura, sin molestar: besos, abrazos, bailes... No te dejes nada en el tintero. ---------------------------------------------------------------------------- *Yo Mar Gómez , cómo diseñadora te recomiendo que cuando vayas a escoger tu vestido, llévate a tu mejor amiga, hermana o a tu mamá. *Hay que tener cuidado al momento de elegir el color o tono de los blancos y beiges. Para esto , lo mejor es agarrar un pedazo de la tela ,colocarla cerca de la cara y mirarse en el espejo. *mira como te queda el escote y busca el que más te favorezca. *si no te gusta ningún modelo, puedes con la ayuda de un buen diseñador o de una buena modista, hacer el vestido que mejor te quede ¡Créeme esta opción es la mejor, aunque un poco costosa, pero serás una NOVIA DE IMPACTO y sin cópias! *prueba tu vestido con el brasiere que vás a llevar en ese día. *si sabes que tamaño de tacón que vas a usar, es mejor llevarlo y probar el vestido con ellos y si puedes con los zapatos finales,pués mucho mejor. *El tocado y el velo tambien influyen en el modelo del vestido, prueba vários y elige el mejor. *en la última prueba, si puedes vé maquillada y peinada cómo si te fueras a casar en ese día (siempre es mejor y seguro, ya qué así verás con calma , si elegiste bien el peinado y el maquillador!Leíste bien! maquillador)

noticias sobre desfile de Fátima Lopes en Madeira

http://www.vidas.pt/noticia.aspx?channelid=C5C54E75-4107-4045-A50C-1D67818A8D4F&contentid=0A870418-12AD-4C8D-9F2C-C79A25C24FCD Muy acertado de su parte hacer un desfile en ese mercado de Funchal. Gracias por colaborar con el pueblo de Madeira!

14/4/10

¿Velo o mantilla?

'Duelo' de complementos: ¿Velo o mantilla?Velos, mantillas, blondas, encajes... ¿Sabes cuáles son las diferencias entre unos y otros? No hay novia clásica que se precie que no quiera aproximarse al altar enfundada en el vestido de sus sueños, mientras un largo y suntuoso velo cae sobre sus hombros y espalda. Este complemento, que tiene sus orígenes en el siglo XVII, resulta indispensable para poner el broche de oro a un look romántico, convirtiéndose casi en un fetiche para muchas novias. No siempre apto para todas las estaturas o tipos de vestidos (en ocasiones es preferible optar por un velo corto o un sofisticado tocado, especialmente si hablamos de una boda civil), lo cierto es que el usar o no velo ya no está regido por la tradición sino, exclusivamente, por el gusto personal de la novia. Lo primero que debes hacer a la hora de decantarte por un velo o mantilla es diferenciar entre ambos. Aunque en la tienda podrás probar toda suerte de combinaciones hasta dar con el que sea perfecto para ti, es importante que conozcas de antemano sus principales diferencias: mientras que el velo de novia es originariamente francés y la tradición manda que sea largo (en un principio se utilizaba para cubrir el rostro de la novia, dejándolo entrever a través del vaporoso tejido), hoy en día es posible encontrarlo en todo tipo de tamaños, llegando a darse la posibilidad de combinar dos (velo doble), colocados de manera superpuesta sobre el cabello. El tejido es etéreo, ligero, delicado y casi transparente, aunque puede rematarse con detalles y blondas de encaje o cristal en su versión 'amantillada'. La mantilla, por el contrario, es una prenda tradicionalmente española, muy arraigada en la región de Andalucia (aunque existen modalidades castellanas y leonesas), que puede ser usada indistintamente entre las invitadas (generalmente en color negro, sobre todo entre las mujeres casadas ) y la novia (blanco o marfil). Su principal característica: a diferencia del velo, la mantilla esta enteramente bordada de encaje artesanal hecho a mano, lo que convierte cada una en una pieza única, que es importante saber combinar bien para no recargar demasiado el look de la novia. La mantilla suele ser más estricta a la hora de prendarse al cabello, aunque permite todo tipo de excepciones de acuerdo al gusto de la novia: mientras que su formato más 'castizo' manda colocarla de manera que el borde forme una curva, donde la parte de delante llegue a las manos y la de detrás a la cadera, lo cierto es que, hoy en día, las estilistas pueden hacer auténticas maravillas y recrear todo tipo de looks 'retro', combinando la prenda con piezas de joyería vintage, broches, tiaras o diademas. Los tejidos: el encaje de Chantilly, la blonda (elaborada en dos tipos de seda, cruda y mate), la organza o la red son algunos de los más comunes, aunque es sin duda el tul el preferido por las novias desde hace décadas por su apariencia semitraslúcida y su capacidad para sobrevivir ajeno a las modas a través de las generaciones. Una alternativa al velo industrial es precisamente esta: recuperar los antiguos encajes y tejidos de la familia (muchas novias aún hoy conservan los de sus abuelas y bisabuelas como auténticos tesoros sólo con este propósito), y crear un velo completamente nuevo, alterando minimamente los pequeños desperfectos que el tiempo haya podido provocar sobre ellos.