Pasa 23 horas al día con un corsé para tener la cintura más fina del mundo (Fotos)


La joven, que realiza seis pequeñas comidas al día, ha explicado que se realiza un par de radiografías al año para comprobar que su cuerpo está reaccionando correctamente al corsé.
"Mis costillas se han movido, acercándose, y el médico revisa mi columna para asegurarse de que no se ha torcido. ADemás también comprueba que no se dañen los órganos. Nunca he tenido problemas, aparte de sentirme mareada alguna vez".
"Dormir en el corsé era incómodo al principio", admitió. " Me sentí como si tuviera una barra alineada contra mi espalda y no me dejaba acurrucarme pero después me acostumbré y es muy cómodo".
La joven sufrió anorexia cuando tenía 16 años y durante un año se mantuvo con galletas y agua. Después la superó y comenzó a comer normalmente, pero le encantó tener el vientre plano, por lo que mantuvo la costumbre del corsé.
Nerina, que estudia Ciencias Biomédicas de la Universidad Metropolitana de Londres dijo: "Me encanta la ropa de la época victoriana y adoro a las mujeres de cinturas delicadas de aquellos tiempos".
Admite que su aspecto centra las miradas, pero no le molesta. " Estoy acostumbrada a ser el centro de la atención. "